10 marzo 2015

El sueño de la separacion. Tony Parsons



- Tony Parsons
Todo lo que hay es Nada Siendo Todo y lo que aparece como parte de este todo es la creencia y la experiencia de ser un yo separado – un individuo en apariencia con su propio libre albedriìo, eleccioìn y habilidad para actuar. Este suceso es uìnicamente humano y es llamado autoconciencia. Para la mayoriìa de la gente es la realidad.

Esta sensacioìn aparente de estar separado es la raiìz del sufrimiento, de una carencia y un sentido de peìrdida que conduce a las personas a buscar una viìa de escape o resolucioìn. Es el Ser sonÞando que estaì separado de eìl mismo, buscando por todas partes lo que ya es Todo. Es el suenÞo hipnoìtico de la separacioìn que, para el sonÞador, es muy real.
El dilema para el buscador, que estaì en el suenÞo, es que el sentido de separacioìn le conduce a buscar una resolucioìn, lo cual impulsa todaviìa maìs este sentido de separacioìn.
El desarrollo de una "mente" capaz de comprensioìn inteligente aparentemente trae consigo la habilidad de hacer elecciones y tomar acciones en un intento de negociar con "el mundo" en el que se vive. Estas negociaciones no son siempre satisfactorias y el individuo parece experimentar su propio dolor y placer. Ademaìs se desarrolla un gran respeto por los consejos y el control que emana aparentemente de la "mente" inteligente. Sin embargo, mientras existe una sensacioìn de separacioìn, hay una sensacioìn de desasosiego o peìrdida y hay una buìsqueda para disipar esa sensacioìn. Parece loìgico que la "mente" inteligente deba ser capaz de investigar la causa de este desasosiego y descubrir la manera de disiparlo.
La entidad separada soìlo puede intentar imaginar o proyectar una idea de coìmo es no estar separado. Lo que se busca es la posibilidad de un objetivo o estado futuro que se pueda realizar y por lo tanto, loìgicamente, sea accesible. Por consiguiente, la funcioìn de buscar y la ensenÞanza acerca de esa transformacioìn bloquean al buscador en un estado que se acerca continuamente a algo que no se puede comprender. Todo esto es la expresioìn del Ser, que surge como la buena, vieja, fiable y de fiar "mente" comprensiva funcionando como soìlo sabe funcionar… en continuo movimiento y en anticipacioìn. Es esta actividad para llegar a ser la que mantiene de forma muy efectiva al buscador en el suenÞo hipnoìtico de alcanzar algo que no puede ser alcanzado. Por supuesto, la Liberacioìn puede ocurrir, aparentemente, a pesar de todo este esfuerzo.

La uìnica esperanza para el buscador, que estaì en el suenÞo, es creer que otra energiìa beneìvola (sea Dios, la Conciencia o alguìn maestro digamos iluminado) fuera motivada para guiar e influenciar al buscador a lo largo del camino por el cual se le conduciriìa faìcilmente a la realizacioìn. Todas estas ideas de llegar a ser, de propoìsito y destino surgen del suenÞo mismo.
La paradoja es que aunque el Ser se manifiesta como el buscador, que estaì en el suenÞo, el Ser no es un estado que pueda imaginarse, concebirse, alcanzarse ni comprenderse por quien lo busca. El Ser no requiere nada en absoluto… es Nada y Todo, estaì ya completo e inmaculado. Nada necesita ser cambiado ni alcanzado, perdido o encontrado, para que el Ser simplemente Sea. La apariencia de separacioìn es simplemente la expresioìn del Ser. La idea de que se necesita alcanzar algo que ya es, es maravillosamente inuìtil. El Ser es un coìmico con una audiencia que nunca riìe.
El buscador, que eìsta en el suenÞo, tiene una sensacioìn de peìrdida y de desmerecimiento, y por ello le son muy atractivas las ensenÞanzas de ensuenÞo que implican purificacioìn, un esfuerzo muy duro y comprometido, rendicioìn, devocioìn y el desarrollo de la renuncia y el desapego. Hay cierta loìgica de inevitabilidad y de respetabilidad en estas ideas que resuenan con la sensacioìn de carencia. Este camino casi sin fin de esfuerzo asegura felizmente la continuacioìn de la experiencia personal. Estas ideas parecen surgir de un muy considerable e histoìricamente fiable nuìmero de tradiciones del saber que por supuesto deben de ser respetadas, aunque soìlo esteìn disponibles como palabras en trozos de papel.
Dos caminos tradicionales que buscan una resolucioìn, o escape, de esta sensacioìn de separacioìn son la meditacioìn y la auto-indagacioìn.
En la meditacioìn, parece posible, a traveìs de la en apariencia propia eleccioìn y cierta guiìa, alcanzar ciertos estados de quietud y gozo que parecen mejores que sentirse un ser separado. La creencia estaì en que un esfuerzo continuo en la meditacioìn solidificaraì el estado y lo haraì al final permanente. Estos estados son tan solo experiencias personales refinadas que ocurren dentro del suenÞo-historia. Asiì que tal como otra actividad, que discurre en el tiempo, estos vienen y van.
La auto-indagacioìn es un proceso similar donde el objetivo estaì en que el individuo escoja ponerse en accioìn o haga el esfuerzo para alcanzar un lugar llamado conciencia que, sus profesores le han prometido, le traeraì paz mental, alegriìa y el fin del sufrimiento (?).
Se hace un gran eìnfasis en la necesidad de cumplir adecuadamente con esa investigacioìn de los procesos mentales, etc., y con la necesidad de vigilar "de no ser distraiìdo por pensamientos centrados en uno mismo".
Toda esta actividad se basa en el principio del indagador de "alcanzar la unidad" y mantener posesioìn personal de ella.
El efecto del estado de ser consciente es aparentemente un movimiento hacia un lugar de desapego que en un primer nivel te hace sentir muy libre, poderoso y seguro… casi como estar en una caja de cristal desde donde la vida puede verse sin que el observador se vea afectado. Esto es auìn una experiencia dual sutil dentro de la historia-ilusioìn de separacioìn y por lo tanto transitoria.
Ser consciente de como discurre la vida no es "Ser la vida"
Predeciblemente el estado de ser consciente (mindfulness oì atencioìn y conciencia plena en el Budismo) se olvidaraì o se perderaì faìcilmente, o puede verse abrumado por el pensamiento o por alguna situacioìn emocional fuerte, por ejemplo. La caja de cristal se hace anÞicos y en el lugar que pareciìa que estabas parece perdido otra vez. El buscador, que estaì en el suenÞo, o empieza la auto-indagacioìn otra vez, para darse otro empujoìn, o surge el darse cuenta de que ese ser consciente es tan solo otro refugio dentro del suenÞo de la separacioìn. Todo esto es simplemente la expresioìn del Ser.
Otra forma para el buscador, que estaì en el suenÞo, de evitar simplemente Ser es intentar entender o desarrollar cierta claridad sobre su propia naturaleza. Es muy faìcil quedar atrapado en conceptos de "Advaita" o "no-dualidad". La reiteracioìn de forma singular e inexorable de ideas tales como "todo lo que hay es Ser", "todo es expresioìn del Ser" o "no hay nadie" son una forma aìrida y simplista de comunicacioìn. No se dirigen o dan luz al dilema aparente del buscador, que estaì en el suenÞo, y obviamente ignora la esencia energeìtica primaria de la vida impliìcita en simplemente Ser.
Decir continuamente que estar despierto o estar dormido no es relevante porque "Ser es todo lo que hay" es como decirle a un ciego que estaì bien ser ciego porque "ver es todo lo que hay". Es puro idealismo. Por supuesto, no hay tales cosas como estar dormido o estar despierto, pero esto no se ve hasta que no haya nadie mirando.
La comunicacioìn de El Secreto Abierto no depende de conceptos claros, no importa cuantos conceptos confusos puedan ser expuestos. El habla ocurre y las palabras tan solo pueden apuntar hacia otra posibilidad que estaì maìs allaì de la expresioìn verbal. Es un mensaje nuevo y eterno que estaì oculto en las escrituras y pasado por alto o rechazado por la "mente".
La idea de una ensenÞanza preceptiva, guiìa o el ofrecimiento de cualquier tipo de ayuda sencillamente no se produce. Este es un mensaje sin esperanza ni consuelo de ninguìn tipo para el individuo, aunque el buscador, que estaì en el suenÞo, todaviìa cree que hay algo que se ofrece… esa es la funcioìn de la buìsqueda. Es tambieìn posible que todo lo que quede sea nada, y entonces otra posibilidad podriìa surgir. Sin embargo, no hay orden del diìa o motivo porque nada estaì a la venta.
Es posible que surja la claridad, pero el entendimiento absoluto no es la liberacioìn. No obstante, toda esta comunicacioìn conceptual es secundaria al elemento principal que es el maìs revelador. Este elemento principal es energeìtico, lleno de vida de manera impersonal… impliìcito, un deseo vibrante de sencillamente Ser. Es un cambio energeìtico, que es en apariencia pasar de la contraccioìn a la infinidad. Esta infinidad no puede ser poseiìda y por ello no puede ser dada. Su simplicidad confunde completamente a la "mente", pero lo que surge es un reconocimiento impersonal de que no hay nadie ni nada para ser liberado. Todas las ideas de separacioìn, sufrimiento individual, libre albedriìo, eleccioìn, significado y propoìsito, destino, jerarquiìa y tradicioìn, son sencillamente vistas por nadie como el juego, dentro del suenÞo, del Ser.
Parece que la "mente" buscadora estaì fascinada por la dificultad y la complejidad. La totalidad de este tejido de la buìsqueda estaì llena de historias de grandes edificaciones, que aparentemente han surgido de unos comienzos sencillos. Budismo, Cristianismo y tantos otros dogmas, surgen y crecen y luchan unos contra otros por ver quien tiene mejores dioses. Catecismos de pecado y meìrito, grados de conciencia y niveles de iluminacioìn son estudiados, diseccionados y han sido motivo de luchas.
La mente adora la idea de la iluminacioìn como algo distante, virtualmente inalcanzable, lugar perfecto de gozo permanente, libre de sufrimiento y repleto de omnisciencia, omnipresencia y otros muchos omnis importantes danzando alrededor, gritando cosas raras y salvando al mundo. Y por supuesto, ya que toda esta gloria y exclusividad tienen que ser conseguidas, parece que tiene que haber un largo trayecto a traveìs de la noche oscura del alma, un sin fin de karmas pasados, pecados originales, pensamientos-correctos, acciones correctas y preparacioìn para el bardo. "Es un relato contado por un tonto, lleno de sonidos y furia, significando nada."
Sin embargo, el Ser Natural es de forma constante tan ordinario y tierno. Cuando se ve es. Cuando se evita es. No requiere esfuerzo y no tiene normas. Siendo eterno, no hay camino que andar, ni deuda que pagar. Cuando esto se escucha y la confusioìn se disuelve, cuando la contraccioìn y la lucha por alcanzar algo se derrumban y la energiìa vibrante de estar vivo se hace obvia, algo maìs es visto, de forma muy natural, por supuesto, porque ya es todo lo que es.

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